Ley Beckham y empresa extranjera: cómo gestionar la Seguridad Social en España
Cada vez más profesionales internacionales se trasladan a Málaga para acogerse al régimen especial de trabajadores desplazados, conocido como Ley Beckham. Cuando la empresa empleadora es extranjera y no tiene entidad en España, surge una cuestión fundamental: ¿Cómo se gestiona la cotización a la Seguridad Social?
Existen dos opciones principales:
1. Certificado A1 (si existe convenio)
Si el país de origen tiene convenio bilateral de Seguridad Social con España (como ocurre en la Unión Europea y en algunos países extracomunitarios), la empresa puede solicitar el certificado A1.
Este documento permite que el trabajador continúe cotizando en su país de origen durante el desplazamiento temporal a España.
En este caso:
– No es necesario cotizar en la Seguridad Social española.
– La empresa no debe registrarse en España.
– Se mantiene la cobertura social en el país de origen.
Es una solución más sencilla, pero solo es válida si el desplazamiento es temporal y se cumplen los requisitos del país emisor.
2. Alta de la empresa extranjera en la Seguridad Social española
Si no existe convenio o no es posible obtener el A1, la empresa extranjera deberá registrarse en España ante la Tesorería General de la Seguridad Social.
El proceso incluye:
– Obtención de NIE del administrador o representante de la sociedad empleadora.
– Solicitar un Código de Cuenta de Cotización (CCC).
– Tramitar el alta del trabajador en el Régimen General.
– Cumplir con las obligaciones mensuales de cotización.
Aunque la empresa no tenga sociedad constituida en España, puede asumir estas obligaciones como empleadora extranjera.
Una correcta planificación previa es esencial para evitar riesgos laborales y fiscales tanto para la empresa como para el trabajador desplazado.
Conclusión
Antes de trasladarse a España, es fundamental analizar correctamente la estructura laboral y de cotización. Una mala planificación puede generar contingencias tanto para la empresa extranjera como para el trabajador, pudiendo complicar la aplicación a la Ley Beckham.










