En diciembre de 2025, el Gobierno aprobó una nueva prórroga en la obligación de implantar el sistema de facturación verificable Verifactu. (Noticias Jurídicas)
Las nuevas fechas de vigencia son:
- Para empresas sujetas al Impuesto de Sociedades: 1 de enero de 2027.
- Para el resto de empresas y, en su caso, autónomos y profesionales: 1 de julio de 2027.
En la práctica, esto significa que la obligación formal de emitir facturas bajo el estándar Verifactu queda aplazada un año adicional.
¿Qué es Verifactu y por qué importa?
Verifactu es el sistema de facturación electrónica diseñada por Agencia Tributaria (AEAT) cuyo objetivo es garantizar la autenticidad, integridad y trazabilidad de las facturas emitidas por empresas y profesionales.
Las facturas emitidas bajo Verifactu deben generarse mediante software certificado, incluir un identificador único y, en su caso, un código QR, y quedar registradas de forma segura para que la AEAT pueda acceder a ellas en cualquier momento.
El fin de esta normativa es reforzar el control contra el fraude fiscal, mejorar la transparencia y homogeneizar la facturación electrónica en España.
¿Qué implica la moratoria para su empresa?
Lo positivo — más tiempo para preparar la transición
- Plazo adicional para adaptar sistemas: Si aún no han incorporado software compatible o lo están implementando, ahora tienen más margen, hasta 2027, para hacerlo con tranquilidad.
- Menor prisa en inversión tecnológica inmediata: Evita decisiones precipitadas en diciembre de 2025 — puede planificarse con mayor previsión.
- Posibilidad de revisar con calma procesos internos: Oportunidad para coordinar contabilidad, emisión de facturas, archivo y reporting interno antes de la obligatoriedad efectiva.
Pero no significa que puedan dejarlo todo para el final
- La moratoria solo aplaza la obligación; el sistema sigue previsto. Hay que continuar planificando.
- Si su empresa ya había iniciado la adaptación —cambio de software, procesos internos, formación—, deben revisar esos planes a la luz del nuevo plazo (y prever que los proveedores actualicen su software).
- La incertidumbre normativa sigue vigente: el aplazamiento refleja dificultades organizativas, lo que subraya la importancia de acompañar la transición con asesoramiento.
Qué recomendaría nuestra asesoría — pasos a dar ya
Como su asesoría, les proponemos las siguientes acciones para aprovechar el plazo extra y asegurar una transición ordenada:
- Evaluación del sistema actual de facturación
Revisar si su software de facturación cumple los requisitos técnicos que exige Verifactu (certificación, registro inalterable, posibilidad de generar identificadores únicos, etc.).
- Planificación de la adaptación tecnológica
Si es necesario cambiar o actualizar software, definir los plazos internos, costes, pruebas y formación de personal con tiempo suficiente.
- Diseño de procesos internos robustos
Preparar un procedimiento estándar de emisión, archivo y backup de facturas conforme al nuevo sistema; definir responsabilidades dentro de la empresa.
- Comunicación y formación interna
Informar a todo el equipo —finanzas, contabilidad, administración— sobre la importancia de la nueva normativa y su uso correcto.
- Simulación de escenarios de adaptación
Realizar pruebas piloto con el nuevo sistema antes de su obligatoriedad, para detectar errores o fallos de integración.
Qué significa esta moratoria para su empresa a mediano plazo
Aunque la moratoria puede parecer una tregua, no elimina la obligación — solo la aplaza. Lo ideal no es esperar a 2026 o 2027 para actuar, sino aprovechar desde ahora este margen para:
- Implementar con calma un sistema moderno de facturación.
- Reducir riesgos de sanciones futuras por incumplimiento.
- Optimizar los procesos contables y administrativos, mejorando eficiencia y así ahorrar tiempo y costes.
- Aprovechar la transición para implantar buenas prácticas de control interno y archivo digital seguro.
Conclusión
La decisión del Gobierno de aplazar hasta 2027 la obligatoriedad de Verifactu ofrece a su empresa una valiosa oportunidad para adaptarse con tranquilidad. Sin embargo —y siendo realistas—, la moratoria no debe interpretarse como un retraso indefinido: el sistema será obligatorio, y conviene prepararse cuanto antes.
Desde nuestra asesoría fiscal estamos a su disposición para acompañarles en todo el proceso: desde la evaluación del sistema actual, hasta la implantación del nuevo software, pasando por la formación del equipo y la definición de procesos internos. Si lo desean, podemos organizar una sesión informativa para clientes, explicar en detalle la normativa y preparar un plan de acción personalizado según su estructura.